me vas a permitir
que te guarde unos instantes
unos días
que me duerma hoy pensando en ti
deja que te robe y me lleve hasta mi cama la sonrisa menuda
déjame cerrar con los dedos de la imaginación la oscuridad queda de los ojos que agarraron el tiempo y mis pensamientos para trenzar colores pardos como las historias que tu piel me contó mientras me pareció que te escuchaba
y te entendía
y que tu boca chica decía
y callaba
y en lo que callaba yo jugaba
y tu reías
y los castillos
esos castillos míos
empezaban a crecer en el aire como remolinos de hojas secas que vuelan a ningún lugar


